Anuncio superpuesto

Aviso Cookies

Botones

Agenda

'Luna de cristal', de Mari Carmen Gallego, fe y esperanza en el ser humano

Mari Carmen Gallego ha construido en ‘Luna de cristal’, un puñado de poemas bien hilados, bien pensados y, sobre todo, llenos de una fe y una esperanza en el ser humano irrenunciables en un tiempo particularmente negador de ellas.


Mari Carmen Gallego
Andrés Cárdenas / 09·07·2017

Max Jacob, en una de sus inquietantes reflexiones sobre la poesía, dijo algo muy ilustrativo para todos aquellos a los que les da por juntas versos: “Una obra poética no vale por lo que contiene, sino por lo que la rodea”, así, ‘Luna de cristal’ no vale tanto por lo que contiene, sino porque crea un espacio vital que constituye el ámbito natural de formación y de existencia de la propia autora.

La dimensión lírica y la pasión con la que Mari Carmen Gallego ha construido su propio espacio poético se transforma en este libro en un universo donde la precisión ritual de la palabra remite al proceso mismo de la creación literaria. Esa es la gran virtud de ‘Luna de cristal’, un puñado de poemas bien hilados, bien pensados y, sobre todo, llenos de una fe y una esperanza en el ser humano irrenunciables en un tiempo particularmente negador de ellas. 

“Letras voladas por vientos de sabiduría/ las fibras son relámpagos de tu voz/ acariciando los silbidos del viento./ Cuadernos en relieve, batidos con tinta del poeta/ que nunca muere”, dice en su primer poema. La de Mari Carmen es una poesía que busca respuesta, con la fe en su tiempo y en los sentimientos humanos. El amor, el desamor, la amistad, la generosidad, la soledad… 

A Gallego le duele la situación de los marginados, de las víctimas de cualquier acto terrorista, de los refugiados… Son sentimientos y circunstancias que anegan el espacio del poemario del mismo modo que lágrimas saladas llenan el mar. 

De manera extremadamente coherente, la autora va de un tema a otro y los cose, pespunte a pespunte, con el hilo de sus sentimientos y de su memoria. Mari Carmen es del lugar de esos niños que jugaban en el escenario de la naturaleza. Por eso cuando escribe parece hacerlo desde una imposible supervivencia, de sostenido o suspendido naufragio de sí y del mundo mismo. Hay momentos de tristeza, de mucha tristeza, pero de una tristeza desde la que se vislumbra la esperanza. En muchos de estos poemas, ahonda aún más en su solitario espacio, su propio ‘espacio germinativo’, como decía Lezama Lima de todas esas profundidades en las que ahonda el poeta.

Acercarse, por tanto, a la poesía de Mari Carmen es como aceptar la proposición de entrar en un mundo que te va a doler, pero que también a confortar. Tal es la sensación que producen tantos sentimientos encontrados. 

La lectura de ‘Luna de cristal’ consiste, pues, en un itinerario por el pensamiento y el sentimiento de la autora. En el poemario, Gallego no se limita a expresar o glosar una emoción, una idea, una anécdota, una muerte, más aún, a través de la situación que reproduce en el texto, involucra al lector incorporándole a su propia vivencia.

La poesía de Mari Carmen Gallego gana al lector para la causa. No hay intrincados ejercicios retóricos, sino llanas y sencillas palabras de una conversación poética en la que va desgranando lo que le pasa a ella y a los demás. Es una poesía que se acerca al corazón de los humildes, al corazón que sufre con una muerte o que vive alegre el despertar de la mañana.

El poemario de Mari Carmen pues, se revela como un espacio de abierta sinceridad con que la autora ejerce su derecho a ser poeta. Y eso, sin duda, lo ha conseguido.

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Noticias
 
© 2014 Comunicación Vera Levante, S.L. Todos los derechos reservados
Aviso legal | Privacidad | Diseño Oloblogger