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“Nuestro patrimonio está degradándose a marchas forzadas, en breve no quedará nada que salvar”

El editor e historiador Juan Grima hizo un repaso al olvido que padece el legado en todo el Levante almeriense e hizo un llamamiento a los asistentes para acabar con esta situación


En Sierra Almagrera se instaló la primera máquina de vapor de España. Tras su restauración fue abandonada a su suerte,

Javier Irigaray / 07·09·2015

El aniversario del nacimiento de Siret sirvió al nuevo equipo de gobierno de Cuevas del Almanzora para reivindicar la figura del ingeniero y arqueólogo belga, así como el rico y, a la vez, degradado patrimonio que atesora el municipio. 

El pasado 26 de agosto se celebró en el municipio de Cuevas del Almanzora un interesante acto donde quedaron al descubierto las consecuencias de la dejadez de las autoridades públicas respecto a la recuperación y conservación del riquísimo patrimonio arqueológico que mal subsiste en nuestra comarca. El acto se organizó en memoria del arqueólogo Luis Siret coincidiendo con el día en el que se conmemoraba el año 155 de su nacimiento. El lugar del encuentro, la iglesia de la pedanía de Las Herrerías que él propio Siret diseñó y sufragó. 

Los autores de las exposiciones fueron Juan Alberto Cano, coordinador del Departamento de Historia del Instituto de Estudios Almerienses, y el historiador turrero Juan Grima. Fue éste último quien relató de forma pormenorizada y muy crítica el escaso o nulo papel que están teniendo las administraciones públicas en la conservación del patrimonio cultural del Levante almeriense. Todo ello vinculándolo a lo que consideró un agravio a quien es considerado el padre de la arqueología moderna, el ingeniero de minas belga Luis Siret. 

De la cisterna de Fuente Álamo sobresalen los tarais
Grima quiso visibilizar el trato dispensado a distintos bienes de nuestro caudal histórico. Así, inició su exposición citando a La Piedra de la Cera, en Lubrín. De ella señaló que “contiene unos grabados y pinturas del Neolítico que representaban animales. Juan Sermet, un investigador francés, lo describe en su libro ‘La España del Sur’. Pues, aunque es Monumento Histórico Nacional, nadie sabe dónde está. El exdirector general de Patrimonio de la Junta, Julián Martínez, publicó un libro sobre pinturas en cuevas y abrigos en el sureste de España en el que habla de ella y refleja que no está localizada. Eso da una idea de cómo está el Patrimonio en Andalucía de conservado, estudiado y bien señalizado, que ni la propia Junta sabe dónde está un Monumento Histórico Nacional”. 

“Ahora estamos –añadía el profesor Grima refiriéndose al edificio junto al que tenía lugar el acto- en un monumento que ni tan siquiera está catalogado, la iglesia de Las Herrerías, diseñada y financiada por el propio Luis Siret, un legado más que dejó a esta comarca, inaugurada el 25 de diciembre de 1905. Está entre la casa del ingeniero y Almizaraque, que es un yacimiento con un potencial incalculable. También estamos junto a La Encantada, rodeados de un patrimonio fuera de serie que tenemos nosotros, que no existe en ninguna otra parte del mundo y, lo peor de todo, al no hacemos ningún caso. Menos aún la administración. La Junta de Andalucía, conforme pasa el tiempo dota de menos recursos a Cultura. La ley de 2007 obliga a los propietarios a restaurar y mantener los bienes protegidos, pero ella no actúa, cuando siempre tiene la opción de intervenir y cobrar, aunque sea por vía ejecutiva, la inversión realizada, pero prefiere empantanarse en litigios interminables. El Cortijo del Fraile lleva ya siete años de juicios y aún no se ve el final. Así, el patrimonio de nuestra comarca se está destruyendo día a día y lo que se destruye es irrecuperable. Hablo de la Junta porque es la administración competente”. 

“Antonio Rodríguez Ridao, un brillante exalumno mío, profesor en una Universidad de Chile, -apuntaba Grima- ha escrito un artículo en el que señala algunos ejemplos que nos sirven para ver cómo se destruye nuestro patrimonio”. 

Mezquita nazarí de Serena. Abandonada
y sin protección admninistrativa
“El primero es el de la mezquita nazarí de Serena (Bédar), que saltó a los medios cuando un particular la puso en venta. Así, se supo de esta mezquita construida durante la época musulmana, reconvertida en iglesia tras la expulsión de los moriscos y en almazara en el siglo XVIII, después de la desamortización de Mendizábal. Tras el escándalo suscitado en la prensa fue catalogada, pero sin ningún tipo de protección y ahí sigue, abandonada y derruyéndose día a día. En otro país, eso no pasaría”. 

“Otro caso es el del Castillo de Huebro, en Níjar, una fortaleza musulmana cuyas paredes se están cayendo a diario. Fue erigido por los almohades y ocupado por Alfonso VII. Tras ser denunciado su estado de abandono, fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC), como si eso sirviera para algo. La declaración de BIC, en la realidad, es sólo un papel que no sirve para nada. Establece que ese bien se protege pero ¿dónde está la protección? ¿Qué hace la Junta después? Nada. El castillo de Huebro fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1993 y, desde entonces, nadie ha hecho nada para evitar su bochornoso estado, su decadencia y que hoy esté siendo usado como aprisco para el ganado y nave de forraje”. 

“Esto mismo ha ocurrido en el Castillo de San Pedro, también en Níjar, construido en el siglo XVI para defender la zona de los ataques y saqueos berberiscos. Fue reconstruido en varias ocasiones hasta el siglo XVIII. Pues en los últimos diez años se han caído sus torres y ha alcanzado el estado de ruina. El Ayuntamiento de Níjar fue denunciado en los juzgados, que lo absolvieron y declararon culpable al propietario, al que instan a derribarlo, no a rehabilitarlo, a pesar de estar protegido como BIC”. 

“El Cortijo del Fraile, en Níjar de nuevo, fue erigido por los franciscanos en el XVII. En él se han rodado infinidad de películas y tuvo lugar un crimen que sirvió de inspiración a una novela de Carmen de Burgos y a la célebre ‘Bodas de sangre’, de Federico García Lorca. En Granada está puesta en valor la casa del poeta, van a hacer un parque impresionante en su honor en el barranco de Víznar y aquí, a pesar de las movilizaciones y páginas de periódicos escritas, la Junta le echa el muerto al Ayuntamiento, el Ayuntamiento a la Junta y, mientras tanto, el edificio se cae. 

"Así construimos Almería”. 

“La asociación ‘Overa viva’ emprendió una guerra particular contra la apatía de las autoridades hasta que el Ayuntamiento les ha hecho caso por fin y va a emprender la rehabilitación del Castillo de Santa Bárbara. Muchas veces son los propios vecinos quienes no dan valor a las cosas. Afortunadamente, no es el caso de Overa”. 

“En Antas, el acueducto de El Real fue derribado con nocturnidad y alevosía a las cinco de la mañana de un domingo con la connivencia del alcalde. Sólo quedó un trocito. Pero hay otro acueducto tan importante como ése, el de las Monjas, sepultado entre ruinas, miseria y escombro que no está ni catalogado, a pesar de su valor”. 

“Baria, un yacimiento siretiano, una ciudad fundada por los fenicios en el siglo VIII a.C. donde hoy está Villaricos, luego fue habitada por íberos, cartagineses, romanos y árabes. Allí existen Hipogeos como en Egipto, algo que no hay en tantos sitios. Fue corral de cabras por la desidia y el abandono en que lo sumieron Ayuntamiento de Cuevas y Junta de Andalucía. Hoy es un yacimiento formado por cinco ‘agujeros’ en los que no se ha tenido la más mínima sensibilidad para haber reproducido réplicas de los hallazgos que albergaron, ni siquiera han puesto unos paneles explicativos a pesar de que se han gastado mucho dinero”. 

“Yo he visto sacar de Baria –añadía el historiador- un barco fenicio entero, ruedas de carruajes, una calzada y restos de murallas. En una cena que tuvo lugar en unos días en que protestábamos contra la construcción de un edificio de siete pisos allí, a la que asistieron muchos políticos, entre ellos la delegada de Cultura de entonces, Ana Celia Soler, que se mojó muchísimo y que, de haber seguido en el cargo, las cosas podrían haber ido, tal vez, de otra manera, también estaba el secretario general del PSOE de Almería, que era de Cuevas, quien prometió que iba a hacer de Baria un museo abierto que sería visitado por escolares de toda España. Confieso que yo me lo creí y un amigo me dijo, ‘no te fíes, que son políticos’. Hoy tengo que darle la razón, porque no se ha hecho nada. Todo está tapado. Miseria de la arqueología, miseria de la política, miseria de nuestros políticos, de nuestras instituciones. Aquí sólo hay ruindad”. 

“Yo os llamo a que empecemos a cambiar este sino –proclamaba Grima-. Hay que forzar la puesta en valor de nuestro patrimonio, porque está degradándose día a día, a marchas forzadas, y, en breve, no quedará nada que salvar”. 

“Propuse hace tiempo –recordaba el activista historiador- que se destinara el 0,7% del presupuesto de las construcciones que se han hecho en la comarca a la puesta en valor del patrimonio de nuestra comarca. Imaginad, con todo lo que se ha construido aquí lo que se podría haber hecho. Hoy podría ser el 1%. O el 1% del presupuesto de cada Ayuntamiento. Vamos a exigir a nuestros políticos que, de una vez por todas, actúen con un plan general a seguir”. 

El Argar fue vertedero  basuras y campo de tiro al plato
“Es fundamental –esbozaba- poner en valor El Argar. Nos están corriendo a gorrazos en Murcia con La Bastida, que la están postulando como el principal yacimiento argárico porque han encontrado una diadema de plata cuando, en El Argar, aparecieron cuatro. Pero ellos están trabajando y nosotros llevamos décadas parados y tenemos que dar gracias al trabajo que hizo Siret hace 130 años. Si la Junta de Andalucía no sabe o no quiere hacer nada por nuestro patrimonio, que delegue la competencia en quien tenga voluntad de hacer algo”. 

La República se comprometió a denominar Museo Luis Siret a lo que hoy es el Museo de Almería 

El historiador Juan Grima habló en su amplia exposición de la donación realizada por el padre de la Arqueología moderna al pueblo español y de las condiciones que firmaron el donante y el director general del Museo Arqueológico Nacional (MAN), don Francisco de Paula Álvarez-Ossorio, en tiempos de la 2ª República. 

“Algunas piezas –explicó- ya habían sido entregadas a la Real Academia de la Historia a raíz de la publicación por esta institución de ‘Villaricos y Herrerías, antigüedades púnicas, romanas, visigóticas y árabes’, pero la donación propiamente dicha se hizo a partir de la Expo de Barcelona de 1929, donde fue expuesta la colección de Siret y las de sus discípulos Miguel Flores González-Grano de Oro y Juan Cuadrado Ruiz. Una vez finalizada la Exposición, Siret pidió que las piezas de su propiedad pasaran al MAN, lo que también hicieron el veratense Juan Cuadrado y el cuevano González-Grano de Oro, ambas colecciones también en el Museo de Almería y, en ese momento, comenzaron las negociaciones con Álvarez-Ossorio”. 

Siret pidió, según Grima, que se declararan “Monumentos Históricos Nacionales los principales yacimientos excavados por él para asegurar su preservación, así como ocuparse personalmente del diseño de la distribución del espacio y hasta de los muebles y vitrinas que habrían de exponer su colección en la que habría de llamarse ‘Sala Siret’. Sería una propuesta de musealización innovadora, como puede apreciarse en toda la documentación y planos que también legó”. 

“Pidió también –añadió el editor- que parte de las piezas sirvieran para fundar un museo arqueológico en Almería, que se creara un patronato para gestarlo, en el que habría de estar Miguel Flores González-Grano de Oro, y que su director tenía que ser Juan Cuadrado. Otra de las condiciones era que el museo de Almería debía llevar su nombre”. 

Según Grima, “el Gobierno de la República aceptó y se comprometió por escrito a que el museo se llamara Luis Siret, pero la Junta, cuando lo trasladó a su actual ubicación, le quitó el nombre para llamarlo ‘Museo de Almería’. Un incumplimiento de contrato por parte del gobierno de Andalucía y, por encima de todo, una enorme falta de respeto al gobierno legítimo de la República y a la memoria de la persona que lo fundó y donó el contenido que alberga ¿qué menos que el Museo Arqueológico de Almería lleve el nombre de Luis Siret?” 

Una vez firmado el acuerdo por ambas partes, apuntó Grima que “Siret dispuso todas las piezas en cajones para su traslado, murió y estalló la guerra. El gobierno de la República no estaba para inversiones y los cajones permanecieron sin abrir hasta 1943. Nunca se abrió esa ‘Sala Luis Siret’ en el Museo Arqueológico Nacional y el Ministerio de Cultura del nuevo régimen estafó, de esa manera, al ingeniero belga”. 

Lamentó el editor que “ése parece el sino de Siret. Ahora también se intenta restar mérito a su trabajo, como si quien lo hizo todo hubiera sido Pedro Flores. Hemos de tener muy claro que Pedro Flores era el criado y Siret el amo. Siret fue uno de los grandes cerebros de la arqueología de todos los tiempos y fue quien enseñó a excavar a Pedro Flores, le instruyó sobre lo que tenía que hacer, la técnica. Pedro Flores no era historiador ni sabía interpretar lo que encontraba, se limitaba a excavar donde su jefe le decía y a tomar las notas que le ordenaba. Sí es cierto que era una persona muy lúcida y Siret, que era muy abierto, cuando venían los científicos lo presentaba: ‘esta es mi mano derecha’. Así lo comentan los arqueólogos que venían a visitar al belga, lo trataban de tú a tú, cuando no era normal en aquel tiempo que se introdujera a un criado en los ambientes científicos”. 

Rara Avis 

Para Juan Grima, la apuesta por el patrimonio histórico no es cuestión de ideas ni de colores políticos, sino de sensibilidad de personas. Recordó que en tiempos del exalcalde cuevano Antonio Llaguno se compró y puso en valor el Castillo, la Casa de Torcuato Soler Bolea, la de los Figueras, se publicaron un montón de libros, y se pusieron en valor el cuartel de Blanquizares y la casa de Siret. 

Ahora, el actual alcalde de Carboneras ha restaurado el Castillo de San Pedro, la Torre del Rayo y va a poner en valor la Torre y el Faro de Mesa Roldán, señaló el historiador. Rara avis, en definitiva, en un universo de insensibilidad. 

1 comentario :

  1. Que pregunte Juan Grima a H. Schubart, Oswaldo Arteaga, Arribas ( si fuese posible ). Vicente Lull, Rafael Mico, Alberto Lorrio,, arqueologos ingleses y alemanes, etc , a ver que opinan de Pedro Flores, eso de criado es de la España profunda, y no es de recibo uno se tiene que documentase r muy bien , antes de hacer comentarios inventados sobre una persona que trabajo con Siret c 50 años,, y que poco o nada sabe sobre su persona en el ambito profesional. seamos respetuosos y serios.

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