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Río de estrellas, de Akiko Yosano

Akiko Yosano era el seudónimo de una escritora, poeta, pionera feminista, pacifista y reformadora social japonesa



Akiko Yosano

Versovia.com / 04·01·2015

Activa a finales del periodo Meiji, el Taisho y principios del Showa. Su verdadero nombre era Yosano Shiyo. Es una de las poetas más conocidas y controvertidas del Japón post-clásico.

Yosano nació en una familia de prósperos comerciantes de Sakai, cerca de Osaka. Desde los 11 años, era un miembro más de la familia involucrada en la gestión de la empresa familiar, que producía y comercializaba ‘yokan’, un tipo de frijol dulce. Ávida lectora, leyó durante su infancia las obras atesoradas en la extensa biblioteca de su padre. Cuando era una estudiante de secundaria, empezó a suscribirse a la revista de poesía Myojo (Estrella brillante), y se convirtió en una de sus más importantes colaboradores. El editor de Myojo, Yosano Tekkan, le enseñó su poesía 'tanka'. Se conocieron cuando vino a Osaka y Sakai a dar conferencias y a impartir algunos talleres literarios.

Aunque Tekkan tenía una amante, Akiko se enamoró de él y ambos poetas comenzaron una nueva vida juntos en Tokio. Se casaron en 1901, el año en que Yosano publicó su primer volumen de 'tanka', Midare-gami (Cabello desmelenado), que contenía 400 poemas y fue muy bien recibido por los críticos literarios. Su primer libro, que eclipsa todo lo demás que escribió, aportaba un individualismo apasionado a la poesía tanka tradicional, a diferencia de cualquier otra obra de finales del período Meiji. Publicó veinte antologías más a lo largo de su carrera, entre las que se incluyen Koigoromo (Manto de Amor) y Maihime (Bailarina). Su marido, Tekkan, también poeta, se dio cuenta que las habilidades de Yosano eran mucho mayores que las suyas y decidió concentrar sus energías en ayudarla.

El poema Kimi Shinitamou koto nakare de Yosano, dedicado a su hermano, fue publicado en Myojo durante el apogeo de la guerra ruso-japonesa y fue tremendamente popular. Hecho canción, fue utilizado como protesta contra la guerra, al hacerse público el número de víctimas japonesas del sangriento asedio a Port Arthur.

Durante el período Taisho, Yosano fijó su atención en el comentario social, con Hito obyobi Onna to shite (Como ser humano y como mujer), Gekido no Naka o Iku (Pasando por tiempos turbulentos) y su autobiografía Akarumi e (A la luz). Sus comentarios criticaban el creciente militarismo de Japón y promovían sus puntos de vista feministas.

Yosano fundó una escuela mixta, Bunka Gakuin (Instituto de Cultura), junto con Nishimura Isaku, Kawasaki Natsu y otros, y se convirtió en su primera decana y jefa de estudios. Ayudó a muchos escritores a hacerse un hueco en el mundo literario. Fue, durante toda su vida, firme defensora de la educación de la mujer. También tradujo los clásicos japoneses a la lengua japonesa moderna, incluyendo la Shinyaku Genji Monogatari (Cuento de Genji) y Shinyaku Eiga Monogatari (Cuento Fortunas de floración).

Su último trabajo final, Shin Man'yoshu (Nueva Man'yoshu, 1937-1939) fue una compilación de 26.783 poemas de 6.675 autores durante un período de 60 años.

Yosano murió de un infarto en 1942, a los 63 años. Su muerte se produjo en medio de la Guerra del Pacífico y pasó casi desapercibida en la prensa. Después del final de la guerra, sus obras fueron en gran medida olvidadas por la crítica y el público en general. Sin embargo, en los últimos años, su romántico estilo sensual vive un cierto momento de popularidad y tiene un seguimiento cada vez mayor. Su tumba se encuentra en el Tama Reien en las afueras de Tokio.


Obras de Akiko Yosano:

Midare-gami "Cabello entedado"
Koigoromo "Manto de Amor"
Maihime "Bailarina"
Hito Oyobi Onna To Shite "Como ser humano y como mujer"
Shin Man'yoshu "Nueva Man'yoshu"

Río de estrellas

A la izquierda, en la playa
rebosante de agua,
un  barco desgastado
refleja el cielo blanco
de principios de otoño.

Más veloz que el granizo
y más ligera que una pluma,
una vaga amargura
cruzó mi mente.

Sintiéndote cerca,
¿cómo no venir
a pasear bajo
esta noche de luna creciente
sobre los campos en flor?

Tan sólo
el delgado hilo de una nube,
casi transparente,
me llevaba a lo largo del camino
como una antigua canción sagrada.

Recito su poema,
apoyada contra esta helada pared,
en la noche,
como cae la amarga lluvia de otoño.
Lo que yo pronuncio
es un abedul blanco
que destaca
donde ningún idioma humano
se ha escuchado jamás.

Un pájaro viene
delicadamente, como una niña,
a bañarse
a la sombra de mi árbol
en el charco otoñal.

A los diecinueve años
ya me había dado cuenta
de que las violetas se desvanecen,
que los manantiales pronto se secan,
que esta vida también es tránsito.

De pie junto a la puerta,
él gritaba, rompiendo la noche,
el nombre de mi hermana, 
muerta hace un año.

¡Cómo le compadecí!


*Traducción de Sam Hamill, Keiko Matsui Gibson y Javier Irigaray

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