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El Patrimonio y el encauzamiento de cursos de agua. El Caso del río Antas. Algunas propuestas para su puesta en valor (1ª parte)

La Junta ha iniciado una nueva limpieza del cauce del río Antas a lo largo de 1.700 metros lineales del cauce, en el tramo que va desde el puente de Los Coloraos, hasta la laguna interior, sobre una superficie aproximada de 14 hectáreas



Panorámica de la desembocadura del río Antas, desde el yacimiento púnico-romano del Pajarraco
Domingo Ortiz / 25·10·2014 *

Se habla de realizar unos trabajos selectivos de limpieza en ambas márgenes del río, tareas que realizarán de forma manual, con una desbrozadora, para eliminar la vegetación existente que no tenga valor ambiental significativo (cañas y carrizos). Para el desbroce de la vegetación en las zonas cercanas a las márgenes, las pozas, la laguna y otras zonas de alto valor ambiental, se utilizarán medios manuales, con el fin de evitar la afección a cualquier especie protegida, y siempre siguiendo las indicaciones de los Agentes de Medio Ambiente y técnicos de la Consejería.

Ya en octubre de 2012, con motivo de las obras de emergencia acometidas tras las inundaciones de septiembre de 2012, la Consejería de Medio Ambiente destinó una partida de 200.000 euros a la limpieza del cauce del río Antas a su paso por el municipio de Vera.

La solución definitiva para evitar la inundabilidad de esta zona de Vera, según el delegado territorial José Manuel Ortiz, es el encauzamiento del río, “es decir, el proyecto de 'Laminación de Avenidas y Regulación del Río Antas', aprobado por el Plan Hidrológico Nacional en 2001, y que tendrá que ser realizado por el Gobierno central, ya que se trata de unas obras hidráulicas de interés general del Estado”.

Y…, reflexionando, nunca se habla de que estos acontecimientos catastróficos producidos por las lluvias torrenciales en distintas zonas de nuestra provincia, que tienen como causa principal la obstrucción, producen destrozos en los yacimientos arqueológicos que existen en sus márgenes desde hace milenios, hecho que, curiosamente, no aparece nunca en los daños causados. Y si a ello sumamos los daños sufridos por las obras de ocupación urbanística, de cauces de ríos y ramblas, y desmontes sin la planificación necesaria, ya tenemos algunas causas más para tener en cuenta a la hora de intervenir en dichos cauces y áreas de influencia. A veces tras al acto voluntarioso de la limpieza de cauces, sin asesoramiento y control de seguimiento arqueológico, también se afecta a dichos yacimientos arqueológicos y otros elementos constructivos relacionados con las construcciones hidráulicas, improntas de la huella humana en estos lugares de nuestro pasado más lejano y reciente a la vez.

Así pues, generalmente el avance de obras realizadas para el encauzamiento de los ríos suele llevar tras de sí el destrozo incontrolado de restos arqueológicos situados en sus riberas.

Esta información viene directamente relacionada con la problemática de destrucción y conservación de restos arqueológicos en los ríos, playas, carreteras, etc. en la provincia de Almería[1].

Dentro de uno de esos proyectos de actuación de reacondicionamiento del cauce del río Antas - del cual tenemos noticias- en su desembocadura, después de los desastres de las riadas de septiembre de 2012, se hace necesaria una previa coordinación de investigación, dentro del Plan de Impacto Ambiental, con arqueólogos, previos al desarrollo de las obras de encauzamiento, sin menoscabo de su ejecución final.

Antes de la realización de las obras de encauzamiento se hace exigible -según normativa- de unas fases previas de trabajo de prospección y localización de yacimientos arqueológicos por parte de un equipo técnico de arqueólogos[2].

Una vez localizados estos restos que puedan desaparecer por los trabajos de limpieza y acondicionamiento, hay que prever realizar unos trabajos de excavación para su estudio, recuperación y traslado de documentación.

En la actualidad vienen realizándose distintas actuaciones de acondicionamiento de playas y vigilancia de costas, acondicionamiento de carreteras y acondicionamiento de cauces en desarrollo del convenio suscrito entre Ministerio de Fomento, Consejería de Obras Publicas y Transportes e INEM, en otros lugares[3], donde también deben intervenir la Consejería de Medio Ambiente, Diputación Provincial...

La finalidad última de este convenio es la participación en la ejecución de la política gubernamental dirigida a la generación de empleo. Con este fin se viene invirtiendo grandes presupuestos destinados al pago de jornales.

Estas administraciones aportan la infraestructura necesaria para la dirección técnica y gestión administrativa, así como los costes complementarios correspondientes a los materiales y medios auxiliares necesarios contribuyen con una cantidad aconsejable presupuestaria.

Para este cometido de creación de empleo y recuperación del Patrimonio (ya existe un precedente en los trabajos de encauzamiento del Tajo en Toledo, entre otros) la Confederación Hidrográfica o Consejería correspondiente, debería efectuar dentro de un programa coherente de acondicionamiento de cauces, una serie de trabajos que trasciendan ese carácter y que podrían ser considerados como una operación de recuperación del Patrimonio Histórico y medio-ambiental.

La actuación modesta que proponemos, en cuanto al montante disponible, pretende dar un primer paso en la restauración del medio natural y de los yacimientos arqueológicos y lugares históricos etnográficos inmersos en él, situados a los pies de los ríos, llamando la atención sobre el deterioro ambiental que las obras y movimiento de tierras y rellenos incontrolados producirían en él. El río Antas (al igual que otros cauces mayores y menores) desde su desembocadura hasta su nacimiento está plagado de multitud de yacimientos arqueológicos y otros elementos patrimoniales de carácter etnográfico y de lugares históricos.

Al mismo tiempo, va dirigida también a iniciar investigaciones arqueológicas en zonas que antaño pudiera tener un papel histórico y que hoy permanecen sepultados por el tiempo o en ruinas, y que bajo tierra se esconden elementos que aún no han sido descubiertos y que están semiocultos.

[1] Ortiz Soler, D.: “El patrimonio arqueológico y etnográfico sigue siendo víctima de las carreteras”. El Eco de Alhama, nº 4, diciembre 1997.º 4, ECO

[2] Ya en 1984, realizamos un inventario de yacimientos: “Precatálogo de yacimientos arqueológicos de la provincia de Almería”, Junta de Andalucía. Consejería de Política Territorial e Infraestructuras. Dirección General de Urbanismo, enero, 1984.

[3] Existe ya un precedente del control de estas obras previamente realizando una prospección y posterior excavación de los restos descubiertos, por parte de arqueólogos y la confederación hidrográfica del Tajo dentro de un programa de Acondicionamiento de cauces y al amparo del convenio INEM-MOPU, los cuales han realizado una interesante labor arqueológica en los márgenes del Tajo (Toledo) estos trabajos han puesto al descubrimiento un rico tesoro histórico que yacía sepultado por las riadas y taludes de escombreras.)
___________

*Domingo Ortiz es arqueólogo y director de los museos de Vera.

Esta es la 1ª parte de un trabajo que iremos publicando en sucesivas entregas.

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