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60 años sin Frida Kahlo

Magdalena Carmen Frieda Kahlo y Calderón, Frida Kahlo de Rivera (1907/1954) fue una pintora mexicana nacida en Coyoacán. Su obra es recordada por el dolor y la pasión que expresa y sus colores intensos y vibrantes. Su trabajo es valorado, a partes iguales, como un emblema de la tradición mexicana indígena, y del feminismo que exhala su pintura sin concesiones de la experiencia femenina y de la forma


La pintora posa con un pincel en la mano

Javier Irigaray / 13·07·2014

Su trabajo ha sido etiquetado como naïf y, también, surrealista, pero la mejor descripción la hizo, sin duda, la misma Frida cuando dijo que era “una cinta alrededor de una bomba”.

Los problemas de salud que la aquejaron desde un accidente de tráfico se reflejan en sus obras, la mayor parte autorretratos. Kahlo explicó: "Me pinto porque estoy normalmente sola y porque soy el tema que mejor conozco". También dijo: "Yo nací puta y pintor”.

Frida era una de las cuatro hijas de un padre-húngaro judío y una madre de ascendencia india, española y mexicana. Nunca pensó en ser artista. Sobrevivió a la polio y empezó un programa de medicina en la Ciudad de México. A los 18 años, resultó gravemente herida en un accidente de tranvía. Pasó más de un año en la cama recuperándose de las fracturas sufridas en la columna vertebral, la clavícula y las costillas, la pelvis rota y lesiones en el hombro y el pie. Soportó más de 30 operaciones y durante la convalecencia empezó a pintar. Sus cuadros, principalmente autorretratos y naturalezas muertas, eran deliberadamente ingenuas y llenas de los colores y las formas del arte popular mexicano. A los 22 años se casó con el famoso muralista Diego Rivera, 20 años mayor. Su tormentosa relación, apasionada sobrevivió a infidelidades, las presiones de la carrera, divorcio, nuevo matrimonio, asuntos bisexuales de Frida, su mala salud y su incapacidad para tener hijos. Frida dijo una vez: "Yo sufrí dos accidentes graves en mi vida... Uno en el que un tranvía me tiró al suelo y el otro fue Diego". El accidente de tranvía la dejó paralizada físicamente y Rivera la dejó lisiada emocionalmente.

Durante su vida, Frida creó unos 200 cuadros, dibujos y esbozos relacionados con sus experiencias en la vida, el dolor físico y emocional y su turbulenta relación con Diego.

En 1953, cuando Frida Kahlo colgó su primera exposición individual en México (la única que se celebró en su país natal durante toda su vida), un crítico local escribió: "Es imposible separar la vida y obra de esta persona extraordinaria. Sus pinturas son su biografía".

Su obra es muy diferente de la de sus contemporáneos. En el momento de la inauguración de la exposición, la salud de Frida era tal que su médico le dijo que no podía salir de la cama. Ella insistió en que iba a asistir a la apertura y, fiel a su estilo, lo hizo. Frida llegó en ambulancia y su cama en la parte trasera de un camión. La colocaron en el lecho y cuatro hombres la condujeron ante los huéspedes que la esperaban.

Tanto Frida como Diego eran muy activos en el Partido Comunista en México. A principios de julio de 1954, hizo su última aparición pública, cuando participó en una manifestación callejera comunista. Poco después, el 13 de julio de 1954, a la edad de 47 años, falleció. Una vez, cuando se le preguntó qué hacer con su cuerpo cuando muera, replicó: "Quemarlo ... no quiero ser enterrada. He pasado demasiado tiempo acostada... Simplemente quemarlo". Dispuesta para ser un icono internacional, Frida Kahlo supo dar a sus fans un último adiós inolvidable. Como los gritos de sus admiradores llenaron la habitación donde se hallaba el crematorio, una explosión de calor abrió las puertas del incinerador e hizo que su cuerpo se irguiera. Su cabello, prendido por el fuego, resplandecía alrededor de su cabeza como un halo. Los labios de Frida parecían abiertos en una sonrisa seductora justo cuando las puertas se cerraron. Su última entrada del diario decía: " Espero que el final sea alegre - y espero no volver jamás - Frida".

Sus cenizas fueron colocadas en una urna precolombina que se exhibe en la "Casa Azul" que compartió con Rivera. Un año después de su muerte, Rivera donó la casa al gobierno de México para convertirla en museo. Diego Rivera murió en 1957. El 12 de julio de 1958, la "Casa Azul" fue inaugurada oficialmente como el "Museo Frida Kahlo".

Frida ha sido descrita como: " ... una de las grandes divas de la historia ... una bebedora a golpes de tequila, sucia fumadora chistosa, bi-sexual que cojeaba por su barrio bohemio, indígena en el vestir anfitriona desmesurada de personajes de la talla de León Trotsky, Pablo Neruda, Nelson Rockefeller y de su recurrente marido, el muralista Diego Rivera".

Hoy, sesenta años después de su muerte, sus cuadros son más cotizados que los de cualquier otra artista femenina. Una visita al Museo Frida Kahlo es como dar un paso atrás en el tiempo. Todos sus efectos personales se pueden ver en toda la casa tal y como ella los dejó. Uno tiene la sensación de que aún vive allí. Se ha ido, pero su legado vivirá para siempre....

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